Para empezar con este tipo de desastre literario, he quirido hablar sobre lo que he descubierto de mi persona, gracias al tiempo de ocio otorgado por el gobierno y el brote de un nuevo tipo de influenza, nada más para llegar a la misma cantidad de pokemon, pero, más de 151 tipos distintos ya es demasiado.
Volviendo al tema, quiero hablarles de las jirafas celestiales, cuyo poder de rayos pi nos ha dado la vida, y la inteligencia, esto es, una sarta de estupideces que escribo en el momento, sin una aparente estructura algebráica que seguir, porque no tiene ni suma ni multiplicación, mucho menos será un espacio vectorial o alguna de esas cosas raras que se nos instruyen para contruir cualquier cosa desde cero, claro, inenieros tenemos que ser.
Por supuesto, este flujo constante de palabras sin relación aparente, que ahora no veo a dónde quiero llegar, es parte de una fuga, como verán, poder fantasear con algo nos ayuda en el proceso creativo, nos permite vr el futyro, e incluso estar en la primera fila de este, innovando cuanquier cosa que tengamos en nuestras manos de color arcoiris.
Mientras que los unicornios plateados con manchas amarillas vuelan, yo, con toda la maldita intención del mundo, he decidido usar cualquier frase sin significado, porque ni tiene significado real para mí, no he encontrado ni pies ni cabeza de lo que quiero decir, sentir y hacer, esto en verdad es extraño, más extraño y a la vez claro de las matemáticas, la gente común no puede ver su belleza, y mucho menos poder ver que sí sirven de algo, no como una herramienta para que los niños “sufran” en las primarias, cuando su desempeño podría ser mayor.
Claro está, que la corrupción de las intenciones surge, cuando no tengo ni idea de que sea esa madre, y por vulgar que suene eso, es la mera verdad, tememos a lo desconocido, tomamos lo que ya hemos visto, a pesar de que no nos decidimos a explorar por completo, a ver que clase de juguete encontramos, simplemente es eso, que alguien tenga las bolas para tratar de comprender que pasa, y si se puede, tener los recursos para hacerlo desde un jet privado, aunque tenga que perder la humanidad para alcanzar eso.
Más que nada, lo que trato de decir es que, al ver que mi psique es un tanto aleatoria, como han podido ver, no he encontrado la verdadera razón de confundirles con esta sarta de letras que he soltado sin parar, es más, es lo primero que se me ocurre al estar frente a este teclado, sólo escribir y escribir, albergando esperanza, esperanza que alguien pueda comprender esto, entrar al mundo extraño y posiblemente enfermo de mi cabeza, encontrar la antorcha del conocimiento, la lámpara de la valentía, total, la maraña de ideas y sentimientos ocultos detrás de una muralla de concreto, sarcasmo y melaza, debe de haber algo bueno, algo puro, chance este una caja con algunas virtudes por ahí, que he considerado perdidas en el metro.
Tal vez sea un impulso humano, que trato de escapar de eso, simplemente no sé cómo reaccionar, como imaginar, o como respirar, en dado caso. Dije mucho, a la vez nada.
Comentarios recientes