Limpio silencio.

•Octubre 4, 2009 • Dejar un comentario

El ingeniero se encontraba sólo en una habitación pobremente iluminada, jugando con los transistores de un radio viejo, mientras que uno más moderno ocupaba, irónicamente, un polvoriento rincón en una mesa de madera pegada a una pared gris, de frío concreto. No había ninguna ventana, y tal vez no había alguna puerta, ha sido demasiado tiempo ya, muchos años que incluso ya olvidó que día era. No veía la luz del sol, ni el verdor de los jardines. Eso ya era cosa de un pasado grato y triste, cuando el sol brillaba, cuando la habitación tenía entrada. Su única compañía era ese radio, lo único que hacía era esperar a que alguien llamará, que alguien contestara a sus peticiones, cada día, cada hora, él transmitía – “¡Hola! ¿Pueden oírme? ¡Sólo quiero conversar con alguién, sentirme escuchado, sentirme incluso querido!” – , pero sólo lo acompañaba el limpio silencio de cada señal, incluso llegó a preferir el sonido de la estática, al momento de cambiar de estación, pero no existe nada más.

Sintiendose desesperado, borrosamente distingue las puertas, incluso, no recuerda que esperaba desde un inició, o a quién esperaba, nadie intento encontrarlo después de que fué enviado ahí, no comprende ya el compromiso que había hecho, no alberga mayor esperanza, y decide tratar de cruzar la niebla, la penumbra, y el miedo a todo eso, alejarse de la vana seguridad del foco que medio alumbra el sitio, y recorrer otro camino que lo lleve a su felicidad.

¿Qué quería decir?

•Julio 17, 2009 • Dejar un comentario

Un instrumento de escritura, una sóla fuente de luz, y un asiento. Nada más existe en la habitación que bien podría ser de dos por dos, hacia el infinito. Sólo sé que estoy ahí, y nada más. Penumbras se extienden a lo largo y ancho de aquél cubo tétrico, sin nada que decir, sin nada con que soñar, desconozco los campos verdes, donde muchos pueden correr, la arena ardiendo, donde muchos sueñan estar.

Frío y negro como el hierro, a su vez tan poco resistente al calor, desesperado buscando a la fuente más cercana, abrazando a la luz como si fuera mi único hilo de cordura, de esperanza.

Tomado del cordón de vida, tratando de ascender al cielo del cubo, horas y horas y no hay puerta que abra, lodoso, frío, despreciable. El techo pareciera vivo, cada instante es perpetuo.

Hay veces, cuando sueño, me veo en otro lugar, un lugar con hierba, con nieve, la gravedad cambia a mi antojo, la física no tiene limitantes, simplemente es un hermoso paseo, a veces tan real que me creo los fragmentos que abrazo como si fueran hijos míos. Existen veces que desearía contar con una excavadora, para poder desenterrarme, y salir fuera del lodoso cubo donde estoy “refugiado”,  ni siquiera sé por qué estoy aquí.

No hay principio, no hay final, esto se esta poniendo ridículo. Estos vacios existen, son horrendos, y no podemos llenarlos de concreto, o tierra, o algodón de azúcar. Queda buscar que nos aqueja, y tratar de ser un poco más normales.

A ver si es cierto

•Mayo 21, 2009 • Dejar un comentario

Con eso que las piezas de una computadora van generacionalmente atrás de lo que ya se puede hacer, a base de unicornios, matrices, y helado, dicen que puedo escribir cualquier cosa a través de mi correo electrónico. Simplemente me gustaría saber quién fué el que lo diseño, o a quién se lo compraron.

Puede ser una pieza del ingenio humano, o un pretexto para que escriba.

Y ahora, un par de posters graciosos.

Tira de letras.

•Mayo 7, 2009 • Dejar un comentario

Para empezar con este tipo de desastre literario, he quirido hablar sobre lo que he descubierto de mi persona, gracias al tiempo de ocio otorgado por el gobierno y el brote de un nuevo tipo de influenza, nada más para llegar a la misma cantidad de pokemon, pero, más de 151 tipos distintos ya es demasiado.

Volviendo al tema, quiero hablarles de las jirafas celestiales, cuyo poder de rayos pi nos ha dado la vida, y la inteligencia, esto es, una sarta de estupideces que escribo en el momento, sin una aparente estructura algebráica que seguir, porque no tiene ni suma ni multiplicación, mucho menos será un espacio vectorial o alguna de esas cosas raras que se nos instruyen para contruir cualquier cosa desde cero, claro, inenieros tenemos que ser.

Por supuesto, este flujo constante de palabras sin relación aparente, que ahora no veo a dónde quiero llegar, es parte de una fuga, como verán, poder fantasear con algo nos ayuda en el proceso creativo, nos permite vr el futyro, e incluso estar en la primera fila de este, innovando cuanquier cosa que tengamos en nuestras manos de color arcoiris.

Mientras que los unicornios plateados con manchas amarillas vuelan, yo, con toda la maldita intención del mundo, he decidido usar cualquier frase sin significado, porque ni tiene significado real para mí, no he encontrado ni pies ni cabeza de lo que quiero decir, sentir y hacer, esto en verdad es extraño, más extraño y a la vez claro de las matemáticas, la gente común no puede ver su belleza, y mucho menos poder ver que sí sirven de algo, no como una herramienta para que los niños “sufran” en las primarias, cuando su desempeño podría ser mayor.

Claro está, que la corrupción de las intenciones surge, cuando no tengo ni idea de que sea esa madre, y por vulgar que suene eso, es la mera verdad, tememos a lo desconocido, tomamos lo que ya hemos visto, a pesar de que no nos decidimos a explorar por completo, a ver que clase de juguete encontramos, simplemente es eso, que alguien tenga las bolas para tratar de comprender que pasa, y si se puede, tener los recursos para hacerlo desde un jet privado, aunque tenga que perder la humanidad para alcanzar eso.

Más que nada, lo que trato de decir es que, al ver que mi psique es un tanto aleatoria, como han podido ver, no he encontrado la verdadera razón de confundirles con esta sarta de letras que he soltado sin parar, es más, es lo primero que se me ocurre al estar frente a este teclado, sólo escribir y escribir, albergando esperanza, esperanza que alguien pueda comprender esto, entrar al mundo extraño y posiblemente enfermo de mi cabeza, encontrar la antorcha del conocimiento, la lámpara de la valentía, total, la maraña de ideas y sentimientos ocultos detrás de una muralla de concreto, sarcasmo y melaza, debe de haber algo bueno, algo puro, chance este una caja con algunas virtudes por ahí, que he considerado perdidas en el metro.

Tal vez sea un impulso humano, que trato de escapar de eso, simplemente no sé cómo reaccionar, como imaginar, o como respirar, en dado caso. Dije mucho, a la vez nada.

“Universos” contenidos en una sóla habitación.

•Marzo 29, 2009 • Dejar un comentario

Algunos al ver el título se han de decir “Otro más que habla de la teoría de los universos contenidos dentro de otros”, pero, esto creo que va un poco más allá de decir que como el espacio es infinito, podríamos estar contenidos dentro de otro conjunto, o que algo genere el espacio en el que estamos (Chance si alguien estudia algo de Álgebra Lineal, podrá relacionar esto con “Espacios Vectoriales”, vale la pena).

A lo que voy es, que dentro de una sóla habitación, puede haber cantidad de mundos diferentes, dependiendo de la cantidad de personas que se localizan en esta habitación. Esto va hacia el modo de ver la vida, de percibir el entorno, cómo pensar, cómo procesar todo los datos que recibimos, que creer, que soñar, la lista puede ser tan larga  como la persona que lo imagina. Es más, un ejemplo de esto es la típica pregunta: “¿Qué es el arte”

¿Qué diablos será eso? Cada quién tendrá su definición, algunas muy concretas, otras no muy acertadas, total, es un término que nos lo sacamos de la manga, como la manera de medir el tiempo, y cómo definimos los eventos que ocurren dado un espacio. Claro, depende de lo que cada quién sepa, y de que tan fácil pueda comunicarlo (Yo no puedo enseñarle algo de Álgebra a mi pequeña hermana, por que me voy a lo muy técnico, y se me olvida que yo también tuve esa edad.

Ese tipo de preguntas, en lo que podría ser una reunión muy interesante, también son armas de doble filo, pueden desencadenar peleas, o lo que dije previamente, eso depende de las personas con las que uno hable, además de su capacidad para aceptar otras ideas, cosa vital para una sana convivencia.

Como podrán ver, la mente humana no tiene límites para pensar, crear e imaginar, es prácticamente infinita, así que, podemos tener universos contenidos en una sóla habitación, a la vez de un montón de conceptos de matemáticas aplicados a ramas fuera de su propia pureza. ¿Acaso no es hermoso?

Aspersores

•Marzo 1, 2009 • Dejar un comentario

A veces pienso que diablos se supone que hacemos sobre este mundo, o como exactamente llegamos aquí, a nuestro lugar, es como un viaje inaudito, donde los vectores de nuestros ideales desequilibran el reposo de nuestra mente, llevándolo de manera acelerada por rincones insospechados. Como personas, como nos relacionamos, un niño siempre se queda maravillado por las cosas que nosotros creemos simples, y que de las cuales, no conservamos la habilidad de apreciar.

Hay veces que me detengo en el camino del metro CU hacia el anexo de mi facultad, para mirar el arco iris que se crea con los aspersores, en una mañana soleada, a veces, desearía poder detenerme, para recordar que soy, mirar hacia fuera de nuestra casa, e imaginar como se verían las nebulosas, no solo apreciar su belleza a través de un telescopio ubicado en la orbita de nuestro planeta. A veces me quedo maravillado de lo que nosotros sabemos, de la belleza austera del orden tratando de imponerse al caos en el que vivimos, aunque no haya sido provocado por nosotros.

Aunque la implacable crueldad del tiempo nos vuelve nada más que polvo, sentarse en un jardín bajo la sombra de un antiguo árbol, nos permite ver la maravilla que es este plano que siempre puede mejorar.

Conocen el mundo y a prenden a maravillarse por su naturaleza, y maravillarse, a la vez cuestionándose acerca de lo que hacemos, deja claro que aprender es un placer infinito.

•Noviembre 12, 2008 • Dejar un comentario

Ojos iritados, parpados pesados, es lo que pasa ahora…

Después de soportar la tortura antes de algún evento, el cuerpo se relaja, pidiendo a gritos “DESCANSA”, pero claro, yo simplemente decidí ignorarlo, eso me lleva a un punto algo interesante, se llama “conductas autodestructivas”, esas lindas creaciones del señor, que aunque sepamos que nos a a matar, aún lo seguimos haciendo. Hay veces que eso es más que una dependencia física, lo más triste es que nuestra débil mente no quiere/puede alejarse de eso, o cambiar su conducta, claro, esto se presenta en diversos paquetes de colores inimaginables, simplemente para mayor diversión.

Un vicio remplaza otro, y así sucesivamente. ¿Cuándo podremos parar de este baile sin fin?

Fractales

•Octubre 14, 2008 • Dejar un comentario

A continuación unos cuantos flames hechos con Apophysis. Disfrútenlo

Grito

•Septiembre 23, 2008 • 1 comentario

Un llanto reprimido, un grito acallado, toda la enegía que fluye de la desesperacón y la tristeza no son más que estorbos, no se nos permite expresarlo, no se nos permite derramarlo, no se nos permite hacer nada al respecto. Simplemente aguantar y sufrírlo en un áspero silencio interminable, tanto como la agonía del tiempo.

Senda

•Septiembre 12, 2008 • Dejar un comentario

En aquella puerta, de madera mohosa, húmeda, decaida, se encuentra un sendero, que lleva a quien sabe donde, lugar que nadie se ha atrevido atravesar, un lugar que puede llevar a cualquier lugar, o a ninguno, después de todo.

Un camino hecho de goma, doblándose, cortándose, retorciéndose, de una manera grotesca e innatural, como todo lo que ha hecho, sin dar sentido a la gravedad, ó a algún espacio en especial, sólo dando vueltas por ahí, sin dar sentido de nada.

Un horno rodea al sendero, este, agonizante, deja de agitarse, en el lugar donde lenguas de fuego caen, ardiendo inclementemente sobre la senda aparentemente viva, derritiéndola, deformándola, sin compasión absoluta. Cada giro, cada nauseabundo encuentro, cada paso lento, carente de alguna dirección, de algún sentido.

Saliendo de la senda, existe una playa, cuya costa muestra algo más impresionante que el agua, mucho más transparente, tan claro, pero a su vez desesperante; observando una caída sin fondo, sin alcanzar a ver a que, si es que vive algo ahí, deambula. Burbujas de tinta salen a flote, marcando posibles tumbas seguras, pero eso no nos concierne descifrarlo.

A final de cuentas, ¿qué buscamos en este viaje?