Maquinaria

Emergiendo de una máquina, un hombre, quién esta conectado a ella a través de cables y tubos, sale al exterior después de mucho tiempo.

Sus músculos están atrofiados, debido a su falta de movimiento, arrastrándose, se apoya en uno de los bordes de su máquina. Pensando, él se da cuenta de que ha estado solo por demasiado tiempo, sin compañía de ninguna índole, él ya estaba enfermo de estar solamente con una máquina, que a pesar de poderse comunicar con el exterior, no era lo mismo.

Recordando los tiempos pasados, cuando aún podía caminar libremente entre las ciudades y los campos, estando cargando esa coraza, buscando algo más que amigos, buscando a alguien con quien compartir sus pensamientos más osados, sus ideas locas, sus sentimientos más feroces, él, buscando esto, estaba encerrado en si mismo, evitando de alguna manera encontrar a una persona que pudiera escucharlo por completo, el dolor es amargo, sí, aún así buscando.

Deambulando en sus recuerdos, una persona de su pasado aparece, una mujer que él estimaba mucho. Ella, viendo al que antes era su amigo, al que dejo de ver cuando eran pequeños, y se reencontraron años después, para volverse a perder, buscó entre sus ropas, una navaja, la cual era lo suficientemente filosa para cortar los conductos de la máquina.

Aquel hombre, horrorizado por ver aquella cuchilla acercarse a su sustento, trató de defenderse, trató de hablar, pero su deteriorado cuerpo no se lo permitió, él sabía que moriría en aquel instante, le habían dicho que aquella máquina prolongaría su vida, e impediría que su mente se quebrará, con un costo físico, por supuesto, estar encerrado en ella, sin ningún contacto cercano.

La mujer, ignorando los quejidos, corto los cables y tubos detrás de su amigo, estos liberaron algo de líquido, separó a su amigo de su máquina, y con un susurro, ella le dijo: “No te preocupes, vivirás a partir de este momento”.

~ por manoentintada en Marzo 20, 2008.

Escribe un comentario