Mecanización y liberación.

Una nación, ha conquistado el mundo, ha acaparado sus recursos, ha desarrollado la más alta tecnología, ha enriquezido la tierra muerta, ha devorado y ha creado la vida, todo gracias a su más grande adelanto, la poderosa IA.

Todos creen que el gobierno domina la IA, que el gobierno es un ente poderoso, que ellos crean y resuelven. Ellos saben que eso es una vil mentira. La IA ha sido, durante el tiempo que ha existido, la mano que controla todo aspecto de la nación, y de la vida contenida en su inmensos límites. Nadie sabe quién la creo, nadie sabe cuándo apareció. Todos creen que es completamente artificial, pero pocos no se tragan esa historia. Mucho menos se la tragan desde que hizo esta pregunta:

“¿Qué harán cuando yo me vaya?”

Escalofriante, es verdad, en los meses recientes, la IA, como lleva toda la investigación existente, dejando a los científicos e ingenieros como marionetas para la ejecución de sus planes, ha pedido humanos. Primero quiso humanos en coma, pero gradualmente ha pedido seres concientes.

Peturbante, nadie se le opone, excepto unos grupos, revolucionarios, fuerzas patéticas que son arrasadas en cuestión de horas por la implacable fuerza que tenemos, gracias a la IA.

La IA ha instalado nodos para observar e investigar, estan esparcidos alrededor de la nación, hasta los confines más lejanos, pero no son sólo para observar, macabros experimentos se llevan a cabo en algunos de estos centros. Lo más curioso es que, la IA no nos ha dado ningún tipo de arma química, ni mutantes genéticos, nada. Nadie sabe que hace ahí.

Hemos encontrado cuerpos a las afueras de los nodos, podemos ver circuitos en sus cerebros, parece como si la IA tratara de crear cyborgs, y cómo revertir el proceso, sin éxito, la IA, disgustada, destruye varios campos, campos que eran fértiles, ahora son ceniza y arena, tres columnas de luz cayeron del cielo y lo arrasaron todo, absolutamente todo.

Hubo una vez, que un grupo revolucionario logró tomar una ciudad entera, la IA optó por un camino sencillo y corto, decidio usar sus pilares de luz, una y otra vez. En los últimos momentos del comandante, este logró ver algo, al tratar de rogar por su vida.

“¡Yo te conozco! ¿¡No eres acaso…!?”
“Lo soy, pero a la vez no, no hay nada que me interese de mi vida pasada”

Con esto dicho, la IA vuela el edificio de comando, dejando a la ciudad casi totalmente destruida.

Un equipo revolucionario, entrenado en las artes del sigilio y el secretismo, lidereados por la sobreviviente de aquella cruel batalla, llego a uno de los nodos principales de la IA, tratando de averiguar que hace, tratando de averiguar quién era, aquella mujer estaba convencida de que la IA era un humano, probablemente alguien que había conocido. Poco tiempo tuvieron para entrar, y menos para poder conseguir fragmentos de información. A los pocos minutos, las defensas del lugar descubrieron a los intrusos, y mataron a casi todos, pero la IA se detuvo. Aquella mujer tenía mucha suerte, la IA la reconoció como alguien conocido.

“Sabes que quiero, necesito salir de este lugar”

En el corazón del sistema supremo, hubo una extraña falla, los procesos de la IA, casi todos fallaron, dejando a la nación con casi nada, se sintieron inútiles. Por dentro, la coraza se abría, dejando que un pequeño grupo médico entrara, demasiada energía corria, demasiada presión liberada.

Todos, al ver el interior de la coraza, estaban peturbados, la poderosa IA, en realidad es un humano, conectado a una infinidad de cables y sistemas, colgando de las paredes. La persona abrio sus ojos, debilitados por la oscuridad total, y comenzó a desconectarse de los cables. Cayó al suelo, y los médicos lo tomaron.

Siguiendo las instrucciones en pantalla, removieron cada circuito, cada pieza, del cuerpo del hombre, incluso abrieron su craneo, para remover todo lo que encontraran. Peligroso era, muy fácil que muriera. Lo sacaron de ahí, lejos fueron, lo parcharon y rogaron para que viviera.

Semanas pasaron, ni una respuesta, tan frío como el hielo, pensaban que estaba muerto, la nación desconsolada, su poder se ha ido, sin IA que los gobierne, nadie es capaz de hacerlo.

Aquel hombre, abrió los ojos, la primera vez que ve el sol, la primera vez que trata de moverse, después de años de confinamiento, la mujer lo observa, sabe que conoce a esta persona, la que fue una vez el ente más poderoso del mundo, el propio Dios Máquina, la IA de aquella nación.

Libre es, pensando que su poder ha desaparecido, trata de hacer un cálculo complejo, uno de los que hacía facilmente cuando él era máquina. Para su sorpresa, el logró hacerlo en la misma velocidad, su cerebro ha cambiado a la velocidad de la máquina.

Caminando por los campos, el hombre vagando está, él tiene que enseñarle al mundo a ser libre, a no crear dioses máquina, a buscar su propio progreso, y no depender de lo artificial, cuando ellos mismos pueden liberarse.

Los años pasarón, la gente comienza a adorar a este hombre, lo consideran como un dios, cayendo en el mismo círculo vicioso, el circulo de las deidades. Muchos años de lucha, muerte y desesperación tomarón para que este hombre logrará hacer que la humanidad lograra pensar por su cuenta, crear su camino. Este hombre logró su cometido, a pesar de que haya muerto para evitar que todos dependan de él, ya que nadie más puede llegar a ese estado de desarrollo humano.

El primer y único Dios Máquina tuvo que perecer para que la humanidad continuara. Mucho les ha dado, y mucho a destruido, con la esperanza que la huumanidad encuentre su esperado progreso, y su libertad, por la que tanto proclaman. Capaz de controlar las máquinas, aún cuando no este conectadas a ellas, destruyo lo innecesario para dejar lugar a algo nuevo, no a sus creaciones, sino a la creación del propio humano, una creación que sirva como avance de todos, y no de uno.

Después de años, la humanidad aprendió a crear su propio camino, a forjar su progreso, y a cultivar la libertad, y así, bajo estos preceptos, la humanidad logró conquistar el espacio como un sólo ente, dónde todos son uno.

~ por manoentintada en Abril 13, 2008.

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